El entorno
Apartamentos rurales el trillo
Malpartida de Plasencia, Monfragüe y su entorno
El norte de Cáceres es una de las zonas más bellas y desconocidas de España, con una naturaleza casi virgen gracias a su escaso desarrollo industrial. Su clima húmedo favorece la presencia de gargantas y senderos ideales para el baño y el senderismo. Apartamentos El Trillo, en Malpartida de Plasencia, es un punto estratégico para explorar el Valle del Jerte, La Vera, Las Hurdes y Monfragüe.
PARQUE NACIONAL DE MONFRAGÜE
El entorno de Malpartida de Plasencia y el cercano Parque Nacional de Monfragüe es un enclave natural de gran riqueza ecológica e histórica. Declarado Reserva de la Biosfera, es famoso por su biodiversidad, siendo un destino privilegiado para la observación de aves (birdwatching), con especies como buitres leonados, cigüeñas negras y numerosas aves migratorias.
La fauna terrestre también es abundante, con nutrias, zorros y ciervos, que ofrecen un espectáculo natural en cada rincón. Su vegetación está dominada por dehesas, alcornoques, encinas y jaras, creando un paisaje único que se complementa con formaciones rocosas emblemáticas como el Salto del Gitano.
Además, sus cielos despejados y libres de contaminación lumínica lo convierten en un destino excepcional para la observación astronómica, permitiendo disfrutar de la magia del firmamento en un entorno inigualable para los amantes de la naturaleza y la aventura.
PLASENCIA
La ciudad de Plasencia es un lugar lleno de historia y encanto, conocida como la «Perla del Valle del Jerte». Su casco histórico, rodeado por murallas medievales, alberga joyas arquitectónicas como la Catedral Vieja y Nueva, el Palacio Episcopal y numerosas iglesias y palacetes que reflejan su pasado señorial. Pasear por sus calles empedradas, con plazas llenas de vida como la Plaza Mayor, es un recorrido por siglos de tradición y cultura.
Rodeada por un entorno natural privilegiado, Plasencia es también el punto de partida perfecto para explorar maravillas como el Valle del Jerte, el Parque Nacional de Monfragüe o la Vera. La ciudad combina a la perfección su riqueza histórica con una vibrante oferta cultural y gastronómica, convirtiéndola en un destino imprescindible para quienes buscan conectar con la autenticidad extremeña.